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​Diez del dos mil dieciséis (un resumen musical)

¿Qué más podemos comentar sobre lo extraño y atípico que ha sido este 2016? Creo que poco, ya salieron a decir que el término del año es la “post-verdad“, y Spotify ha lanzado su campaña anual titulada “Thanks, 2016, it’s been weird.

Y, efectivamente, ha sido un año extraño pero también sumamente divertido, así que para cerrarlo, les presento por segundo año consecutivo mi lista de las canciones más importantes en mi vida.

Esta lista es caprichosa, arbitraria, y no se rige por lanzamientos en el año o modas. Lo único que cuenta es cuánto ha significado la canción para mi y qué tanto los he escuchado (gracias, Spotify, por esa lista de mis Top 2016).

Comenzamos…

1. Roxy Music – Mother of Pearl

Bryan Ferry siempre va a estar entre mis modelos a seguir para “envejecer con gracia”, como uno de los tops. OK, entiendo que el tío tiene una opinión rara con la legalización de la caza de zorros en UK y otras manifestaciones reaccionarias y ultra conservadoras, pero su talento, especialmente en el pico de la fama de Roxy Music, es innegable. “Mother of Pearl” (Stranded, 1973) inicia invitándote a la vida de manera intensa, con los dos primeros versos pintando las noches agitadas de alguien desordenado, que sin embargo al pasar el puente a la mitad del tema se vuelve reflexivo, y canaliza toda esa testosterona para mostrarse vulnerable y dedicarle la mayor parte del tema a esa “madreperla” a quien no cambiaría por nada.

2. Leonard Cohen – Dance Me to the End of Love

Resulta inevitable hablar de toda la gente importantísima para la cultura contemporánea mundial que nos dejó este año. Sharon Jones, Prince o David Bowie, por citar algunos, que se fueron para siempre. Por más cariño que le tenga al Thin White Duke, debo admitir que la que más me dolió fue la del poeta canadiense Leonard Cohen. Este tema, quizás uno de sus más optimistas, abre “Various Positions” (1984), con un sintetizador con un ritmo parecido al de un vals vienés, al que se superpone un coro de mujeres que dan preludio a la profunda voz del señor Cohen, que en una de sus líricas más dulces le pide a su pareja que le baile, o que lo haga bailar hasta después de la existencia, hasta que se acabe el amor. Canción perfecta para desenfundar el vinilo, abrir la botella de vino, y bailar a media luz con una mujer en tacos y vestido de cóctel.

3. Love of Lesbian – Allí donde solíamos gritar

En verdad conozco poco de los españoles Love of Lesbian, pero cada vez que los encuentro, descubro cosas más interesantes. Este es el tema de bandera de su entrega “1999 (o cómo generar incendios de nieve con una lupa enfocando a la luna)” (2009) y me pone tremendamente nostálgico. Lo curioso es que la historia que cuenta no es mi historia, nunca me ha pasado nada ni remotamente parecido (quiero creer que mi historia es más feliz, en líneas generales) y tampoco es que sea tan grave, es una historia de un leve desamor, quizás de adolescentes, que se acaba y se rememora pero nada más. Sin embargo, la combinación de la letra y la música me da los feels, como si en verdad esta fuese una canción importante en mi historia, a pesar que la realidad es que no lo es, para nada. Tal vez es signo de que tengo que dejar a alguien para poder dedicársela.

4. Coldplay – A Sky Full of Stars

Quienes me conocen se sorprenderán de encontrar a Coldplay, banda que he descrito como “blanda” muchas veces, en esta lista. Lo que no saben es que lo mío con Coldplay es un poco de amor/odio, todo bien con ellos en los primeros dos discos, luego me pierden con esperpentos melosos como “Fix You” pero en el mismo disco presentan grandes temas como “The Hardest Part” y así siguen hasta ahora, aunque en verdad hace varios años que ya no les ponía atención. Este año me reconcilié un poco con ellos, me compré el excelente “A Rush of Blood to the Head” en vinilo y puse esta canción, de su “Ghost Stories” del 2014, a todo volumen, en el auto y en los audífonos cuando caminaba o corría y en verdad que me ganó. “A Sky…” invita a que sueñes, a que pienses en a quién quisieras dedicársela mientras saltan en una playa y sonríen. Y ayer me hicieron recordar que quizás, solamente quizás, haya debido ir a ese concierto este año.

5. Flamin’ Groovies – Shake Some Action

Una de esas que vino como de refilón, como que fue inevitable que terminase en mi playlist. Primero me reencontré con la gran banda que es Cracker, una de las más curiosas e interesantes de la movida noventera, gracias en parte al uso de Low en “The Perks of Being a Wallflower” (tremendo soundtrack, por cierto), luego derivamos a su versión de esta misma canción en el soundtrack de Clueless, y al mismo tiempo Spotify me estaba incluyendo la original de los Flamin’ Groovies en mi “Descubrimiento Semanal”. Bueno, gracias a que todo esto conspiró en mi contra, este tema vino para quedarse a mi vida, por el punche de la guitarra, la cadencia del ritmo, y ese coro inolvidable…

6. Mark Ronson ft. Bruno Mars – Uptown Funk

Por esta voy a agradecer a los ridículamente carismáticos niños actores de “Stranger Things”, que entre chongos la bailaron en los Emmy y ya pues, uno no puede evitar que se le derrita un poquito el corazón. Es así como cayó en el playlist y, bueno, la verdad es que es mi canción del buen humor. Si la de Coldplay es para querer compartir, esta es para mí nada más, para salir a la calle y alucinar en tu cabeza que puedes ser Michael Jackson, ejem, perdón, Bruno Mars, por un ratito, y caminar con swing y con un coro detrás tuyo, y decirle a todo el mundo que tú eres la leche, y si no me crees, sólo mira…

7. The Wallflowers – One Headlight

Jakob Dylan y compañía volvieron a mi imaginario por la edición del 20 aniversario de “Bringing Down the Horse” (1996), que marca la primera vez que este gran disco (Three Marlenas, The Difference, Bleeders, 6th Avenue Heartache, etc.) es editado en vinilo, con todas estas grandes muestras del rock melódico mostrándose a plenitud recién ahora. En definitiva, “tiene que haber algo mejor que (estar) en el medio”, y los Wallflowers tuvieron la mala fortuna de caer en el medio de esa escena que se denominó como “alternativa” en su momento, pero cuando las miras con atención y con la perspectiva del tiempo encima, es obvio que son cortes clásicos de rock puro y directo. Vale, por la pura gana de cantarla a viva voz en el auto.

8. Buke & Gase – Houdini Crush

Si tengo que encontrar una palabra para describir lo que pienso de esta canción, sería “hipnótica”. Resulta que Arone Dyer y Aron Sanchez de Brooklyn tienen esta banda en la que experimentan no solo en la estructura de las composiciones sino en los mismos instrumentos, un “buke” es un ukelele modificado barítono y un “gase” es un híbrido de guitarra y bajo. Sea como sea, este tema va en el espíritu experimental con voz femenina al que me metí con todo el año pasado gracias a Stereolab y Electrelane, y reafirma mi creencia de que las cosas más interesantes en la música popular actual las están haciendo mujeres.

9. Chemical Brothers- Wide Open

Otros a los que les había perdido el rastro desde “Come With Us” o “Surrender”, los Bros. siempre sorprenden por sus colaboraciones pero en verdad no me habían impactado mucho. Entra este video, que en Enero de este año se convirtió en obsesión para mi por el detalle de su factura, y nos quedamos con un gran tema, con la suficiente dosis de melancolía, Beck en los vocales, “abriéndose” para que esta supuesta pareja que le ha perdido la atención lo mire de nuevo, aunque por el tono de la canción, parece ser ya demasiado tarde para cualquier cosa. Y, bueno, el video es de otro mundo.

10. Mitski – Your Best American Girl

El único otro tema lanzado este 2016 en esta lista es de Mitski, que con su “Puberty 2” se ganó mi corazón y quizás hasta mi título de “Cat Power” de este año (que explicaré en otra publicación pronto). Esta chica no solamente es incómodamente introvertida como yo sino que ha estudiado su música de los noventa, sus riffs de guitarra de rock del 96-99 y las cadencias de la guitarra rítmica que hacen acordar a periodos de Nada Surf o Semisonic. El video es simple pero muy emotivo, no hay mucha metáfora de por medio y es por eso que funciona. “Si pudiera, sería la cuchara chica…” es la frase que hace que quiera que me cante al oído.

Bonus track

11. Guns N’ Roses – Garden of Eden

Imposible cerrar la lista de este año sin mencionar a los felizmente reunidos Guns N’ Roses, que, obviamente, recuperaron vigencia y el status de ser una de las bandas de rock más importantes de la historia, una de las tantas a las que tuve el privilegio de ver en persona, rodeado de gente que quiero. Esta en especial no la tocaron en el concierto pero es de las que más me gusta por su punche punk y lo divertido del video.

Y para cerrar, el playlist en Spotify:

¡Feliz 2017!