Catorce instantes: El resumen musical del 2017

Esta lista contiene catorce momentos de música que fueron los más relevantes para mi este 2017. Como siempre, la selección es completamente autobiográfica y por ende arbitraria, ni el orden tiene importancia. Tenemos lanzamientos de este año como también hay temas de otras épocas. Por lo que veo, este 2017 me ha salido más tirado hacia el pop y las historias, las canciones con narrativa.

La verdad es que últimamente tengo muchas ganas de escribir así que espero que mis tres lectores me disculpen si esto se pone algo largo.

Bueno, vamos a los hechos:

Natalia Lafourcade (en manos de Los Macorinos) – Tu Sí Sabes Quererme (2017)

Oh, Natalia. Linda ella, consolidando su paso de princesa del pop de principios de milenio a restauradora del folklore latinoamericano con “Musas”. La vimos en vivo este año y no decepcionó, el concierto fue todo lo que esperábamos y más, tanto que quise, tontamente, gritarle que la amaba, como muchos/as más en el lugar. Al final solamente la miré desde lejos, embelesado, pero disfrutando cada una de las notas que ella y su acompañamiento musical proferían.

Esta canción es el contrapunto perfecto al dolor de “Hasta la Raíz” y encuentra a Natalia no solamente lista sino dispuesta a volverse a enamorar. Hay un obvio subtexto en la letra, como de alguien que se quiere proteger y por eso toma el acercamiento al otro con cautela, pero felizmente resulta correspondida y se deja llevar completamente por sensaciones y promesas. Todo esto a ritmo de baile, como para hacer que tu pareja de vueltas y vueltas mientras mueve las caderas. Esta canción trae esperanza de que hay momentos por venir que se sentirán como ella.

PD: quiero estar en esa fiesta…

Luis Brea – Dicen por Ahí (2012)

Este año se tiñó mucho de pop en castellano, sobre todo Español, creo que por mi necedad de oír una y otra vez la discografía de Love of Lesbian en Spotify. Uno de los más interesantes descubrimientos de esa travesía fueron los temas de Luis Brea, madrileño que con este tema vuelve a poner en vigencia, según leí por ahí, el legado musical de Julio Iglesias, pero desde la perspectiva de un tío treintón que comparte piso con algunos amigos porque la vida está cara y España está en crisis.

El innegable swing de esta canción se lo dedica Brea a una mujer que parece que mira desde lejos, y se anima a contar su historia de desamor y desencanto. Ella está triste y por eso nada parece importarle. Igual sale y sigue con su vida pero de manera tan automática y apática que la completa desconexión social y emocional en la que decide vivir me resulta generando algo de ternura, y ganas de caminar por Malasaña a ver si me la encuentro.

Future Islands – Ran (2017)

The Far Field” es quizás uno de mis discos favoritos de este año. La sensibilidad de Samuel T. Herring me parece comparable con un Morrissey joven, si éste hubiera aparecido en escena pasado el milenio.

Esta es la primera canción en esta lista que se puede definir como desgarradora, tenemos por un lado una melodía y un beat que te invita a mover los pies, pero cuando uno escucha con detalle, se encuentra con puyazos como éste:

“And what’s a song without you?
When every song I write is about you
When I can’t hold myself without you
And I can’t change the day I found you”

Líricas que sangran, que reclaman a quien, obviamente, se fue, la falta de permanencia física pero la continua manera en la que es una inspiración para el autor. Añadimos la voz de Herring, con mucho melodrama incluido, y tenemos una nueva gema de ese pop que nos hace preguntarnos, como Rob en High Fidelity, si escuchamos música pop porque estamos tristes o si estamos tristes porque escuchamos música pop.

Zahara – Con las Ganas (2009)

Entre lo que oí de Love of Lesbian encontré un cover de la enorme “Lucha de Gigantes” de Nacha Pop y allí una voz que me intrigó, que contrapesaba la oscuridad tonal de Santi Balmes con frescura, inocencia y dulzura. Ella se llama Zahara y es bastante conocida en la península ibérica como una especie de “princesa indie” de la música española.

Esta es la siguiente desgarradora de la lista. Solamente les pido dos cosas, escuchen la letra con detalle y también sientan, con los ojos cerrados, la manera como esta chica canta, esa voz angelical pero llena de nostalgia, de no haber intentado completamente algo que después de perdido se añora.

La letra se siente como un poema cantado, profundamente triste, y de ella me quedo con la siguiente lírica:

“Se me hunde el dolor en el costado,
se me nublan los recodos,
tengo sed y estoy tragando,
no quiero no estar a tu lado.”

Y después de ver el video, solamente te quedan ganas de abrazarla profundamente. Esta es una canción que parece pequeña pero es en realidad potente y estremecedora.

De nada.

Leonard Cohen – Closing Time (1992)

Ha pasado un poco más de un año desde que el poeta canadiense nos dejó y eso fue una excelente excusa para revisar su catálogo. De todo lo que escuché, me quedo con esta canción, en la que Cohen cuenta el ciclo de una relación, desde el acercamiento en una fiesta hasta la post de dejarse.

El título parece ser un juego de palabras del “closing time” de los bares y el cierre de la relación, e invita a una reflexión profunda sobre todo lo que pasó, desde la atracción inicial hasta el compartir sentimientos, y reconoce a la pareja en la integridad de su humanidad, desde la parte más primal del físico hasta la intelectual y sensorial de compartir y prometer amar “ahora que ya no queda nada”.

Mi parte favorita:

“I loved you for your beauty 
but that doesn’t make a fool of me: 
you were in it for your beauty too 
and I loved you for your body
there’s a voice that sounds like God to me 
declaring, declaring, declaring that your body’s really you”

Love of Lesbian – Universos Infinitos (2007)

Creo que ya he hablado bastante este año de Love of Lesbian, banda a la que me encontré hace un par de años gracias a Los Toros en la Wii y a partir del final del año pasado les empecé a prestar más atención. Y vaya que valen la pena. Me familiaricé con su discografía con facilidad, la melodía y las letras fueron bastante atractivas para mi (por no decir personales) y tuve la suerte de verlos cuando se presentaron por primera vez en Lima este año, reafirmando mi condición de “Lesbiano” seguidor de esta gran banda.

Ha sido difícil escoger una sola canción, están también entre las que más he oído este año “Planeador”, “La Niña Imantada”, “Efímera”, y más, pero creo que esta es la que más veces he cantado a voz en cuello en la privacidad de mi carro mientras iba a la universidad por la Javier Prado en hora punta.

Este es un tema que comienza con interrogantes grandes, sobre la vida y nuestra presencia y el mismo universo. Sin embargo, en el medio de la canción revierte a un problema totalmente personal que, imagino, se siente como si fuera el universo, un universo en el que nos perdemos y de pronto flotamos porque no sentimos, no sabemos lo que está pasando afuera, y luego lamentamos la desconexión pues cuando intentamos quizás ya es demasiado tarde y quien quiso conectar ya se fue o rechaza nuestros acercamientos, por lo que terminamos sintiendo como si lo que hacemos no suma, sino más bien resta.

Al final, tiene mucho de terapéutico el cantar esta canción a gritos cuando nadie te ve. Y eso se valora.

Audioslave – Like a Stone (2002)

Imposible, en un año en el que nos dejaron grandes como Chuck Berry, Al Jarreau, Chester Bennington y Tom Petty, no dedicarle un tiempo a repasar la discografía del estupendo Chris Cornell, que tanto en Soundgarden como en solitario y luego también en Audioslave inició el final de la subcultura grunge de los noventa, de la que solamente queda Pearl Jam casi intacto. En uno de sus obituarios leí que el triunvirato del grunge funcionaba con Vedder como el cerebro, Cobain como el estómago y Cornell como el corazón.

Y lo fue, de los iconos de ese entonces era el que más le ponía a nivel de performance al desarrollo estético, la parte sensorial, las emociones que transmitía más allá del mensaje mediante su trabajo vocal que siempre fue algo fuera de este mundo.

Cornell se junta con los Rage Against The Machine menos Zack De La Rocha y el segundo single que sacan en este experimento que es Audioslave es esta canción que, si bien tiene forma de himno del hard rock, es una confesión muy emotiva de un sentimiento, un estado de ánimo en el que el hombre encuentra fuerzas para prometer cosas, a pesar de haber pasado por mil desventuras, promete estar ahí, fuerte, sólido como una piedra. Y eso, en la voz de Cornell se vuelve inspirador.

En algún momento de una conversación en este año le mencioné a una amiga que esta canción para mí representa cómo un hombre debe querer a una mujer.

Lo sigo creyendo así. Gracias, Chris.

Selena Gomez – Bad Liar (2017)

¿Selena Gomez en una lista de Daniel? ¿Qué está pasando aquí? Pues la verdad es que encontré esta canción por la prensa musical que contaba que David Byrne le había dado permiso a esta chica de samplers la línea del bajo de “Psycho Killer”, uno de los primeros éxitos de los enormes Talking Heads por allá por los setentas.

Así que dije, si Byrne aprueba, habrá que darle una oportunidad. Y fue así que me encontré con esta canción que se me pegó, lo acepto, y se la recomendé a varias personas porque en verdad está muy bien hecha, se apropia del riff mencionado pero la convierte en otra cosa, en una canción con un lado sexy muy profundo (cosa que no se representa muy bien en el video) y que también nos ha pasado a todos, creo, que somos malos mentirosos cuando se trata de pretender que alguien no nos interesa.

Y en esta vida no hay que ser malos.

The XX – I Dare You (2017)

Este año también repasamos y revisamos y aprobamos toda la discografía de los ingleses de The XX, a partir del lanzamiento de “I See You” su tercer disco, que a partir del primer single “On Hold” y luego con “Say Something Loving”, “A Violent Noise” y “Dangerous” le pegaron bastante cerca a situaciones personales este año.

Escogí, de todo lo que me gustó de ellos este año, esta canción porque es un poco diferente del resto. Esta es una canción que, contrastando con los temas tristes de la anterior, se divierte con la esperanza, con describir sentimientos de atracción con una metáfora infantil pero efectiva, la de retar al rival a que haga algo, en este caso acercarse.

La frase más power:

“A rush of blood is not enough
I need my feeling set on fire”

Y con este lindo video dirigido por Raf Simons (obviamente visualmente ultra cool y lleno de estrellas), es en definitiva una de mis favoritas del año.

George Michael – Freedom ’90 (1990)

La escena comienza una noche de sábado en agosto en Varsovia, Polonia. Había quedado con una nueva amiga para encontrarnos e ir al Vistula, el río de la ciudad, que se ponía, según me dijeron, muy bueno en el verano, con bares pop-up y eventos.

Llegamos y mucha gente en unas tribunas mirando el río bebían los licores que traían de sus casas y reían, seguimos caminando y encontramos bares con terrazas y DJ’s tocando para que la gente se quede. Bebimos vodka de muchos sabores, y en mucha cantidad, y nos movimos al siguiente bar, en el que las canciones ochenteras y de principios de los noventa hacían bailar a una juventud que es bastante probable no había nacido cuando estas canciones vieron la luz por primera vez. Y sonaba Queen, Roxette y otros de la época, y los chicos bailando y saltando con esta música hasta que el DJ pone George Michael y la gente se deshace en gritos y vítores y luego, a bailar como posesos.

El video, dirigido por David Fincher, que luego se consolidaría como uno de los cineastas más importantes de estos tiempos, es iconoclasta y visualmente muy rico. Ayudan las supermodelos, claro, y el funk que le pone Michael al asunto.

Gracias, Magda. Fue una gran noche, y a partir de ese momento esta gran canción no ha dejado mi playlist habitual.

The National – Dark Side of the Gym (2017)

Mis engreídos, los queridos The National irrumpieron con su séptima entrega, “Sleep Well Beast” que obviamente se convertiría en uno de mis favoritos de este año.

Resalta esta canción de tonos dulces, en la que Berninger narra una historia a dos o tres tiempos de dos personas que se conocen y que, quizás se enamoran, o una se enamora de la otra y genera sensaciones y fantasías extrañas que solamente puedo esperar que hayan podido compartir.

Él dice directamente que “la va a mantener enamorada”, pero me resuena en la cabeza la idea de que se está hablando a sí mismo. Y eso concuerda con una teoría que tengo de que las canciones y la literatura romántica siempre hablan desde un punto de vista de carencia, de que el otro no nos ha dado lo que queremos y por eso tendemos a proyectarnos.

El título de la canción es un homenaje a una de las canciones más lascivas de Leonard Cohen, “Memories”.

Y la semana pasada salió este video que, como diría mi sobrino, está “hermoso”.

Bien jugado.

Cigarettes After Sex – Sweet (2017)

Esta banda la encontré por un EP de hace un par de años en el que me quedaba la duda de si quien cantaba era hombre o mujer. De cualquier forma, sus sonidos son hipnóticos, y como su nombre bien lo sugiere, cargados de sensualidad y un deseo de intimidad.

Este año lanzaron su primer álbum completo, en el que destacan K y este tema, que muestra su lado más tierno. La eterna Francoise Hardy, conocida por hacer del pop francés de los setentas una cosa tremendamente sensual, los ha mencionado como su nueva banda favorita, y eso es decir bastante.

La línea de la canción:

“And I will gladly break it, I will gladly break my heart for you”

Chris Isaak – Wicked game (1989)

Esta canción es como un chicle en la calle. Se pega y no hay forma que lo puedas sacar de donde esté sin que te queden rezagos visibles.

Nominada por algunas publicaciones como la canción de amor más influyente de los últimos tiempos, la voz de Isaak y la cadencia rítmica, con esa guitarra vintage tan cincuentera, hacen que esta canción exude sensualidad sonora, que, a decir verdad, es mejor plasmada por el video de Herb Ritts (arriba) que la versión de David Lynch, aunque haya sido este último su descubridor y principal promotor.

Y, si ponen atención a la letra, este personaje alega que no quiere estar en la situación en la que está con respecto a la otra persona, no quiere enamorarse de ella pero las letras claramente delatan que ya está metido con zapatos y todo. Miren bien el el video y notarán que Isaak nunca besa a Helena Christensen y verán que ambos se complementan perfectamente.

Jorge Drexler (con Mon Laferte) – Asilo (2017)

Esta viene en el nuevo disco de Drexler, “Salvavidas de Hielo” y también va en la categoría de desgarradoras. Es una canción de un amante que, parece que, por fin es sincero con el objeto de su deseo, y le pide, sin exigirle, un momento más, con el tiempo contado para dar rienda suelta a lo que quiere compartir.

Canta con Drexler la colombiana Mon Laferte, que le hace el acompañamiento a sus solicitudes pero nunca las responde. De cualquier forma es un tema estremecedor, lleno de mucho sentimiento y anhelo.

Y quizás algo de esperanza.


Un gran tema para cerrar un gran año, de esos que parece que han durado diez, por todo lo que ha pasado. Es por eso que esta lista ha sido particularmente complicada, porque tengo muchísimas canciones que no llegaron a la selección final pero que también han estado en rotación constante en Spotify o en la colección de vinilos.

El playlist, para quienes estén interesados:

Eso era.


BONUS TRACK

Frankie Ruiz – Tú Me Vuelves Loco (1993)

Esta canción solamente me gusta, como mucho de ese año. Y espero seguirla oyendo el 2018.

 

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